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Qué puedes hacer si no estás de acuerdo con los deberes de tu hijo

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Vuelta al cole, vuelta a los deberes.

Es curioso que muchos niños comiencen en septiembre con interés, con ganas de ver a sus compañeros, de juntarse de nuevo y hacer proyectos juntos, aprender, jugar…

Pasadas unas pocas semanas los niños remolonean, retrasan el momento de hacer las tareas, piden ayuda, vuelven a retrasarlo, se ponen nerviosos, lloran cuando están ante los libros y los cuadernos…

Y salimos con la retahíla: “tienes que hacer los deberes, son importantes”, “haz lo que te manda el profesor”, ” si no haces los deberes no ha y televisión”, “cuando hagas los deberes te vas a jugar” y un largo etcétera de órdenes y coacciones, amenazas y chantajes que obligan a los niños a realizar unas tareas con las que no están de acuerdo en absoluto.

Ah!, dirás, es que si les dejo elegir entonces nunca harán nada. FALSO. El ser humano nace con un impulso natural hacia el aprendizaje, la investigación y la creación, una imperiosa necesidad de entender y manipular el mundo. Los niños no se niegan a hacer los deberes por pereza o vagancia, sino por sinsentido y abuso. Nadie les pregunta, nadie tiene en cuenta su opinión, nadie atiende sus necesidades de descanso y ocio: muchos maestros obvian esto y bastantes padres los secundan porque creen en ellos o porque sienten que perjudican a sus hijos si estos no los hacen.

Los padres pedimos deberes porque son importantes para su aprendizaje y organización. FALSO. Los niños no aprenden a organizarse, máximo aprenden a resignarse y soportar lo que les obligan a hacer, perdiendo en el camino la conciencia de sí mismo, su capacidad para saber qué necesita y defender su postura. Un borrego en toda regla. O bien terminará tan hastiado y rebotado que en cuanto no pueda ser dominado con amenazas y suspensos desconectará de la educación y la escuela.

En estos días existen múltiples quejas en las redes sociales, mayoritariamente contra los deberes excesivos y abusivos: niños de 8 años que están entre dos y cuatro horas para terminar los ejercicios programados por el maestro para el día siguiente. Y si todos esos padres supieran que la ley está de su parte entonces todo sería mucho más fluido. Si los profesores no estuvieran tan presionados por muchos progenitores para que manden medias horas obligatorias de lectura y memorizaciones entonces dejarían de agobiar a sus alumnos para librarse de los conflictos con esos padres.

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Mientras ¿qué pueden hacer aquellos padres que no están de acuerdo con la carga de deberes?

  1. La ley no habla de “deberes” ni una sola vez, por lo tanto su inclusión como criterio de aprendizaje queda casi siempre en manos de los centros escolares, salvo en algunas Comunidades Autónomas que ya han estipulado normas al respecto
  2. Ningún profesor puede suspender a un niño por no hacer deberes, es sólo un criterio de evaluación (y no en todos los centros) al que corresponde un porcentaje de la nota final de un alumno en cada asignatura
  3. No es legal que un niño sea castigado u obligado a hacer los deberes que no hizo en casa durante el tiempo del recreo, es tiempo de descanso, un derecho. Una acción factible y efectiva es poner una queja ante la inspección educativa si nuestro hijo es obligado de manera reiterativa a terminar sus deberes en el tiempo del recreo y no hay acuerdo posible con el profesorado.
  4. Si los deberes son parte de la nota final de la asignatura, tiene que estar contemplado en la Programación General Anual como criterio de evaluación, un documento que todo centro educativo tiene redactado a principio de curso y que es público para toda la comunidad educativa y está a disposición de profesores, padres y alumnos
  5. Si efectivamente suponen una parte de la nota final de la asignatura (un 10% por ejemplo) recordar que las notas de Primaria no tienen ninguna influencia en el futuro educativo de los niños, si en vez de un notable tiene un bien no pasa nada. Explicar eso a los niños y tenerlo claro es fundamental para apoyarlos, para que desarrollen el sentido personal, las propias elecciones y no se dejen presionar
  6. Cuando queramos hablar de la cantidad (y cualidad) de los deberes de nuestro hijo habremos de dirigirnos al tutor/a. En caso de que continúe con su postura y no estemos de acuerdo el siguiente paso es la jefatura de estudios y la dirección del Centro. Podemos objetar la realización de deberes, en algunos casos puede tener efecto en la nota final del alumno y en otros no, en función de lo explicado en el punto 4.

Es deseable que se produzca un diálogo entre padres y maestros, en muchos casos todos los implicados se sorprenderán de lo fácilmente que llegan a un acuerdo. Y para aquellas situaciones en las que no es posible llegar a buen puerto está la ley. Y por supuesto, escuchar a los niños, lo que ellos están dispuestos a hacer. Además de acompañarlos para que puedan expresarse libres de las presiones, o coaccionados por el miedo a las riñas en clase, los castigos y las posibles consecuencias en las notas.

Si te interesa ampliar información tienes material de mi autoría en los medios de comunicación:

Audio de la Entrevista para COPE Guadalajara sobre los deberes (15 min)

Artículo-entrevista en ABC.ES “¿Conviene (o no) que los niños hagan deberes en casa?”

Artículo en Niñossanos.com “Deberes o la versión light de “la letra con sangre entra”

Extracto de mi intervención en SIML, ETB2:

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Patricia - ¿Alguien sabe por qué un padre gallego denunció los deberes que mandaban en el colegio de su hijo y ganó? Me refiero a si se amparó en alguna ley. Porque sería maravilloso que mis hijos pudieran pasar la tarde jugando, que es lo que les gusta y lo que tienen que hacer.

Mª Pilar - Tienes la noticia en Internet, la encuentras fácilmente. Yo lo nombré en esta entrada http://crianzaenfamilia.com/?p=1680, sí que se amparó en una ley gallega del 97. Con la LOMCE no sé si esa ley se ve afectada de algún modo. De cualquier forma, puedes hablar con los tutores de tus hijos, ya has visto lo que dice el post, si el diálogo no funciona entonces la ley está para aplicarse.

NOE G. MORENO - Es una vergüenza lo que dice este artículo. En todos los niveles de enseñanza siempre se recoge en la Programación Didáctica del departamento los criterios de calificación, y entre ellos siempre está un porcentaje elevado para las tareas de casa. En cuanto se escribe en la Programación es aprobado por el inspector y pasa a ser completamente legal.
Por supuesto que los deberes no deben ser un castigo para el alumno, pero es esencial su realización. Hacer deberes sirve al alumno para repasar lo visto ese mismo día en clase y para permitir ver al profesor al día siguiente si se ha entendido la lección. Además con hacer esos ejercicios estás repasando y luego te cuesta estudiar menos para el examen porque ya te suena, sin contar con que son importantes porque algunos de ellos se preguntan en el examen.
Es normal que si cada profesor manda 3 ejercicios, al final del día el alumno se junte con bastantes, pero si ha estado atento en clase los puede resolver fácilmente.
Puedes suprimir los deberes, pero en su ausencia, los padres tendrán que supervisar que el alumno estudie todo lo que ha visto esa mañana en cada materia y, en mi opinión, es un trabajo más tedioso y aburrido para ellos.
No pongamos en duda la labor que el profesorado ha realizado durante tanto tiempo, ellos son los especialistas y saben cómo enseñar. Los padres ocupáos de buscar una estrategia para que cumplan sus obligaciones, igual dando premios en lugar de castigos. Los profesores lo hacen cuando traen los deberes o se saben la lección.

Susana - A mi no me parece mal que hagan deberes en casa. Me parece mal que les tengan que dedicar más de 20′ o que no sean entretenidos.

Claro que tampoco veo de cajón que si a mi no me gusta que hagan deberes los apunte a un colegio donde los manden. Fue una de las primeras cosas que pregunté a la hora de matricular a mi hija…

Olga - Como maestra que soy, no puedo evitar sentirme muy afectada por este texto. Si bien las tareas que salen en la foto parecen excesivas ( no sé el curso y la edad del niño ni el trabajo que exige cada uno de los ejercicios que le han mandado) no me parece bien animar a los niños a que no hagan sus deberes. Hay que ir enseñándoles poco a poco a que tengan un habito de estudio y a que sepan realizar sus tareas de manera independiente.
El punto cinco sobre desarrollar el sentido personal y la capacidad de elección me ha dejado anonadada. Lo que nos falta ya es esto.
Quiero dejar claro que no me parece bien que los niños tengan tareas que les ocupen toda la tarde, y si eso sucede habría que ver si es que el niño no está trabajando en la clase y por eso lo lleva para casa o cual es el problema.

Mª Pilar - Las tareas que salen en la foto son para una niña de 8 años que está en 3º de Primaria y que estuvo cuatro horas realizándolas. Efectivamente es perfecto que los niños tengan interés por el estudio, eso difícilmente se consigue a base de deberes repetitivos, aburridos y excesivos. El gusto hacia el aprendizaje y el conocimiento no es algo que se motive con tareas sino con un estilo de enseñanza motivador.
Tener capacidad de elección y decisión es algo fantástico que se daría de forma natural si los propios niños fueran tenidos en cuenta, claro que esto supone dejar de controlarlos todo el tiempo por medio de las notas y darles el protagonismo en SU aprendizaje.
Y suponer que cuando el niño lleva muchas tareas a casa es porque probablemente no lo hizo en clase es volver a echarle encima toda la responsabilidad, cuando son los enseñantes los que ponen las tareas y consiguen que el ambiente del aula sea apasionante o decepcionante.

Mª Pilar - Efectivamente Susana, está la opción de realizar tareas cuando son útiles para profundizar y requieren retos para los niños. O cuando están encaminadas a reforzar un área muy concreta y en diálogo con el niño y la familia para que sea un proceso compartido.
Es una lástima que muchos niños tengan horas de deberes en su casa, y al mismo tiempo muchas familias no tienen opción de decidir, porque no pueden escoger otro centro por diversas razones. Y aunque en algunos centros la tónica sea no mandar deberes es habitual que sean los propios maestros los que decidan al respecto, salvo que haya una directriz de la dirección o una opción conscientemente escogida por el profesora. Colegios así son escasos todavia.

Mª Pilar - Sobre la Inspección Educativa habría mucho que decir y me baso en experiencias diversas, sobre cómo aprueban las Programaciones de los Centros.
Existen muchas teorías sobre la utilidad de los deberes que tú has ido enumerado, Noe. No dudo de que habrá maestros que controlen cómo hacen sus alumnos los deberes, aunque algunos llevan tantos que me parece raro que vayan a dedicar toda una mañana a corregir las dos o tres horas de trabajo de cada alumno. Porque en ese caso ¿cuándo se dedican a enseñar? Salvo que lo hagan de manera muy somera y obligando a los niños a realizar un montón de actividades en casa para afianzar los conocimientos que no tienen tiempo de trabajar en el aula, en virtud del tiempo que ocupan corrigiendo deberes. Eso sería una forma de perversión de la educación.
Si los deberes son para aprobar exámenes entonces la educación se convierte en una carrera de obstáculos en la que cuenta la nota, nada más, y no lo que de verdad aprenden los niños y sobre todo, cómo lo aprenden.
Parece que eres docente, ya que te diriges a los padres en 2ª persona: he de decir que los padres (te aseguro que conozco ambos lados del proceso educativo) tenemos derecho a elegir lo que hacemos en el tiempo libre familiar, estoy segura de que un amplio porcentaje de progenitores desea que sus hijos tengan éxito en su proceso educativo, por no tener deberes sus hijos no van a desatenderlos en esta parte tan importante de su vida. Y si usan premios o castigos o ninguna de las dos cosas -como es mi caso- es una elección personal.

Aranzazu - Creo que hay muchas formas de saber si un niño.ha comprendido la.leccion o lo enseñado en el colegio y no hace falta hacer deberes ni tener libros, me parece que los profesores necesitan un poco de imaginacion y dejarse de enseñar a traves de los libros, manipulación y experimentación es la mejor manera de aprender.

Mª Pilar - Aránzazu estoy de acuerdo contigo. Considero que gran parte de los deberes que mandan para casa a los niños tiene que ver con la creencia de que son la mejor opción y casi la única. Salir del terreno conocido e innovar puede resultar difícil 😉

Gloria Alcaide - Pues si para q el niño no se agobie, le vas a decir q no haga lo q dice el profesor y q con un bien (x no hacer los deberes) es suficiente, flaco favor le estás haciendo. ..y no sólo a el, al profesor al cual estas privando de toda razón y autoridad.A media q crecen, el esfuerzo requerido en el colegio crece con ellos, y si piensas mantener a tu hijo en el sistema educativo convencional (ya q siempre queda la opción de educarlos en casa), creo q por su bien, debes ayudarle a seguir el ritmo establecido, de lo contrario,antes o después les resultará imposible seguirlo.
Esa es mi opinión como madre ; no soy profesora ni estoy relacionada profesionalmente con el mundo de la enseñanza.
Además ,en caso de no estar de acuerdo con un profesor, siempre puedes hablar con él/ella, y estoy seguro de q te explicará los motivos de dichas tareas, ya q dudo mucho q un maestro q suele elegir esa profesión por vocación, las mande para fastidiar a los alumnos.

Mª Pilar - No todo el mundo puede optar a educar a sus hijos en casa, y tienen el mismo derecho que el resto a dar a sus hijos una educación respetuosa. Dar a los niños la oportunidad de saber lo que opinan y de elegir es importante para su educación y para toda su vida, así pueden elegir en lugar de hacer lo que otros más poderosos -aparentemente- decidan. Más libertad de expresión, de elección y al fin, más felicidad.
Como tú Gloria, creo que dialogar y ponerse de acuerdo es lo ideal. Lamentablemente no todos los docentes están dispuestos a ello -tampoco muchos padres les quitarían los deberes a sus hijos-. Las razones para que un profesor elija muchas tareas para sus alumnos pueden ser de distinta índole, pero eso no significa que el efecto en los niños sea positivo, solo porque el profesor lo hace con buena intención.

Ester - Veo que el debate en realidad no es sobre si deberes sí o no ni cuántos. Hay dos opiniones muy claras sobre cómo aprende un/a niño/a. Para los que los deberes son importantes, el/la niño/a aprende gracias a los conocimientos que le transmite el profesor. Para los que, como yo, los deberes no son necesarios sino incluso contraproducentes, los/las niños/as aprenden por su propia naturaleza si les ofreces el entorno, el respeto y las herramientas necesarias para hacerlo.

Mª Pilar - Es cierto Ester, detrás del debate sobre los deberes hay creencias diversas sobre el aprendizaje infantil. Y a partir de estas la realidad, que es una, la interpretamos de modos diferentes. Ahí está el reto 🙂 Gracias por tu certero comentario

Francisco - Es importante saber que la educación no consiste en lo que al profesor le dé la gana. Olga, si te escandalizas del punto 5 igual también te escandalizas de la LOMCE que dice que el segundo objetivo de la educación primaria es el sentido crítico y la iniciativa personal de los alumnos, (Artículo 7. LOMCE), no la obediencia ciega a sus profesores.

Noe, es una vergüenza tu crítica sin fundamento pedagógico ni profesional. La programación didáctica debe cumplir lo que indica la ley. Y es curioso que ésta no habla de deberes (y los exámenes los menciona una sola vez), y sin embargo insiste página tras página en los criterios de evaluación y los estándares de evaluación, muchos de los cuáles no se pueden aplicar mediante exámenes convencionales con los que se machaca a los alumnos condenándoles a una educación memorística y sumisa.

Por otro lado, el porcentaje de nota asignado al cuaderno debe estar determinado concretamente y responder a los contenidos y competencias que marca la ley. El profesor no puede enseñar lo que quiera ni evaluar como quiera. Y el uso generalizado y casi exclusivo de exámenes memorísticos y cuadernos de deberes no cumple ni de lejos con los contenidos obligatorios, entre otras razones porque muchos libros de texto tampoco los cumplen.

¿Ejemplo? Son contenidos obligatorios en primaria (evaluables) el uso de la calculadora, los primeros auxilios, la construcción de estructuras mediante piezas moduladas, el uso de cámaras de fotos, la realización de informes, la preparación de reportajes, la realización de entrevistas, la elaboración de presupuestos, construcción de un circuito eléctrico, observación y experimentación con el magnetismo, la realización de experimentos químicos y físicos, la planificación autónoma del tiempo libre, la realización de proyectos grupales, la dramatización de textos de producción propia… y muchas otras cosas que jamás ocurren en el aula, y si ocurren jamás se evalúan.

El tema ya no sólo son los deberes, el asunto es que dentro de las aulas no se están trabajando muchas cosas que debían trabajarse… porque los maestros no se leen la ley que tienen que aplicar y siguen haciendo lo mismo que antes de la Logse. Como maestro en activo constato que las leyes no son leídaspor los docentes, no se inspeccionan y por eso no se cumplen, y los inspectores inspeccionan folios, no las prácticas docentes. El papel lo aguanta todo.

Los deberes sería otra cosa, y dejarían de ser un problema si los maestros enseñaran como tienen mandado.

Patricia Butler - Tengo intención de escribir sobre lo que acabo de leer, pero ahora sólo he entrado para agradecer a Francisco su intervención, que me ayudará en la tutoría del lunes con el tutor de mi hija de 11 años (por cierto, no sé cómo se piensa trabajar el sentido crítico y la iniciativa de los niños cuando, el primer día de curso, a la clase de 6° de mi hija les dice el tutor que, como a él no le guste la letra de lo que estén escribiendo, les arranca la hoja). Por último, los niños pasan un montón de horas en el colegio desde los 3 años (la mayoría). Las tardes son para jugar, para estar en familia, para disfrutar con ellos, y no para estar aún más horas de estudio.

Mª Pilar - Es verdad, Francisco nos ha contado cosas muy importantes. Mucha fuerza para esa reunión: somos muchos los padres con la misma sensación, con la necesidad de usar las horas que estamos con los hijos en algo más que en discutir para que hagan sus deberes. Adelante Patricia.

ester lm - Que pensarías si después de llegar se tu trabajo te pusieran dos horas más a trabajar?

Ros universitaria - Pues yo creo que ni tan blanco tan negro. Las tareas para casa son buenas para el aprendizaje, pero yo creo que están mal planteadas tanto por parte de los docentes como por parte de los padres. La tarea no debería ser una obligación. No debería haber un castigo por no hacerla, si no, una recompensa por haberla realizado. Además, nunca me pareció correcto mandar los mismos deberes a todos los niños. Cada uno va a su ritmo. Siempre creí que la mejor forma tanto de evaluar como de conseguir que lo niños hagan sus tareas es lo que yo llamo “el método de los extras”. Hay un mínimo de ejercicios (de fácil realización) que todos los niños deben poder hacer sin que les lleve mucho tiempo. Eso es obligatorio. Luego se añaden unos “extras” que dependiendo del interés y capacidad del niño,cada cual puede hacer o no, o llegar hasta cual o tal punto, reforzando positivamente al niño que más se esfuerza y no negativamente al que menos hace. Así motivas a los niños para mejorar y progresar, no a base de amedrantarles con castigos, si no por ambición personal. Lo mismo se podría hacer en los exámenes. Ejercicios “fáciles” para el cinco, más complicados para el notable, y el ‘extra difícil’ para tener un 10. Esto último lo hacía un profesor cuando yo estaba en la ESO y conseguía motivar a los más vagos para estudiar un poco más, y a los más avanzados para llegar un poco más lejos. Me parece el mejor sistema. Es mi humilde opinión como estudiante y docente ocasional.

Silvia - Hola a todos y a todas.
Soy maestra desde hace 13 años y trabajo en la educación pública. La primera vez que tuve una reunión de familias y les comuniqué que durante ese curso escolar el alumnado iba a ir a casa sin deberes, que no haría exámenes y que tendríamos el libro como texto de referencia para trabajar desde la investigación en proyectos de trabajo se llevaron las manos a la cabeza. Hice una presentación donde aparecía la ley. En ella no refleja nada de deberes en casa, dice que la metodología debe ser preferentemente manipulativa y que la evaluación debe ser preferentemente a través de la observación directa. Nos pusimos manos a la obra durante todo el curso y fue una experiencia maravillosa. La mayoría de las familias me agradecieron el poder tener tiempo libre con sus hijos e hijas de forma relajada, lúdica, sin riñas, discusiones y estrés por tener que terminar los dichosos deberes, expresaban que su calidad de vida había mejorado y que todos y todas eran más felices. He experimentado que para que los niños y las niñas aprendan es suficiente con las cinco horas que están en el aula. Lo importante es que durante ese tiempo ellos sean los protagonistas de su aprendizaje y nuestra función sea la de organizar materiales y recursos, respetar sus ritmos de aprendizaje y acompañar todo el proceso. Ellos y ellas tienen la capacidad de aprender a aprender, sólo tenemos que darles las herramientas necesarias, confiar en ellos y ellas, crear altas espectativas, hacerles ver que el error es necesario para aprender, tener en cuenta su opinión y lo que quieren aprender, generar diálogos de cualquier tipo, crear un clima en el que se sientan a gusto y se respeten, que trabajen de forma cooperativa y de ayuda mutua y que lo que finalmente aprendan le vean un sentido y les entusiasme. De esta manera, no hace falta mandar deberes porque lo que vivencian ya lo tienen aprendido, y no me refiero a los dichosos contenidos, es más importante saber el cómo aprender algo que el qué, esa es la herramienta que les perdurará para siempre. Ya que la vida es un continuo aprendizaje.

En mi opinión, hay que generar un cambio en la manera de educar a los niños y las niñas a todos los niveles de cualquier comunidad educativa, docentes y familias deben generar ese cambio. El alumnado de hoy ya no es el que era hace 30 años cuando nosotras y nosotros aprendimos en la escuela. Tenemos muchas estructuras mentales instauradas en nuestra mente que transmitimos de una manera inconsciente, aprendizajes que tuvimos de los que habría que deshacerse para poder transformar la educación. Por lo tanto, bajo mi punto de vista tanto docentes como familias deben trabajar desde ahí, desaprender para dejar entrar aprendizajes nuevos para que podamos llegar a un nivel óptimo de comunicación porque lo que está en juego es un tesoro. Todos y todas al fin y al cabo queremos lo mejor para los niños y las niñas, eso es lo que tenemos en común. Para ello, tenemos que transformarnos a nosotras y nosotros, individualmente, mirarnos hacia dentro y ver que puedo hacer para que la educación evolucione porque lo necesitan sobre todo los niños y las niñas.

ELLOS Y ELLAS ESTÁN AQUÍ PARA ENSEÑARNOS Y PARA GUIARNOS EN ESTE PROCESO.

Silvia - Por si os interesa, este curso es muy interesante para empezar a trabajar esa transformación donde pueden asistir docentes y familias cada comunidad. Lo organiza la Fundación Claudio Naranjo que aboga por esa transformación y ese entendimiento entre docentes y familias.
http://www.fundacionclaudionaranjo.com/eventos_completo.php?id=418

Carmen Suárez - Sobre este tema, tan controvertido, sólo voy a poner un ej.: imaginarios que cada libro que leéis tuvierais que hacer una ficha de lectura: autor, título, personajes y protagonista, editorial, resumen y un dibujo. Os aseguro que leeríais muy poco y si fuera obligatorio hacer eso cada mes, menos aún. Así desmotiva nuestro sus tema educativo.

Mª Pilar - Carmen, tu ejemplo es fantástico. Muchas gracias por compartir aquí con todos. Un abrazo

Begoña - El tema es los deberes abusivos. No pueden niños de 8,9,10 años estar TRES HORAS haciendo deberes. Pienso que los deberes tendrían que ser con medida y para los fines de semana o vacaciones escolares pero con medida.
En tres años mi hijo tuvo tres libros de vacaciones: absurdo!!! Protestamos los padres y en cuatro años el volumen de deberes para verano bajo considerablemente. Es tener sensatez y sentido común.

Mª Pilar - Pues sí Begoña, basta con fijarse en cómo termina el día un niño de Primaria que se sienta durante dos horas a hacer deberes. Por desgracia las creencias tan arraigadas sobre este tema no permiten ver a muchos padres y profesionales lo que la realidad les está contando. Nos toca informar y hablar de esto por el bien de los niños y de la sociedad futura. ¡Gracias por comentar! Un abrazo

merchi - Y una cosita que dirijo a un comentario de mas atras…por que el maestro tiene que ser una autoridad? No debe ser mejor un guia? Entonces los niños “aprenden” por imposicion,no?

Mª Pilar - Es una excelente pregunta, gran parte de la dificultad para llegar a un acuerdo en este tema estriba en los distintos conceptos de la palabra “autoridad”. Bien entendida, la autoridad no requiere imposiciones, castigos ni amenazas. ¡Gracias por tu comentario!

Bárbara - Os recomiendo a todos, padres, madres, profesores, este documental: http://www.eldocumentaldelmes.com/es/documentals/239-five_days_to_dance.html MAGNÍFICO.

Mª Pilar - Gracias Bárbara! Es emocionante y transformador. Abrazos

Louisa - Hola! Me gustaría saber si ampara la ley por igual en un colegio concertado o en ese caso me pueden decir que la cambie de colegio pues fui yo quién eligió el centro. Graciss

Mª Pilar - Luisa, no sé si entiendo bien tu pregunta ¿puedes ampliarla? O si lo prefieres escríbeme, puedes ir a la página “contacto” y plantearme tus dudas.

Rebeca - Creo que a ninguno de nosotros, digo esto pensando en adultos trabajadores por cuenta ajena, nos mandan tareas para realizar en tiempo libre o en vacaciones. ¿Por qué a los niños sí?

Mª Pilar - Rebeca, este razonamiento es de peso. Aunque hay quienes aún así se justifican diciendo que los niños tienen que aprender. La cuestión es qué aprenden con este sistema… Gracias por comentar, saludos!

PAULA - Yo mi trabajo lo dejo bien hecho, no se lo lleva mi hijo al profesor. No son suficientes horas ya en el colegio? lo que a mi me parece una vergüenza es que no sean capaces de llevar su trabajo adelante y que nos carguen a los padres esa responsabilidad cuando es solo suya, mi hijo no se cepilla los dientes en el cole ni les hago que se duchen allí, ni les mando salvajes, mis hijos van educados, que es mi parte, así que cada uno cumpla con la suya, eso si son capaces.
Para eso enseño yo a mi hijo en ese tiempo y que se presente por libre, estará mas controlado.

Mª Pilar - Paula tu razonamiento es de un peso incontestable. La costumbre de aceptar las exigencias de la escuela ha transformado muchos hogares en una prolongación de las aulas, con el perjuicio que eso puede tener cuando no hay auténtica colaboración.

Maria - Por favor, esto se esta convirtiendo en una auténtica locura y en un problema familiar. Mi hijo con 10 años, se pasa todos los días, desde las 15:30 hasta las 22:00 haciendo deberes. Una cosa es tener unos pocos deberes y otra muy distinta es no tener infancia. Ya no se ni que hacer, esto esta siendo un verdadero problema para la vida familiar.
Como puedo pararlo o denunciarlo?

Mª Pilar - Hola María, lamento que tu hijo y esté en esa situación que está afectando a todos. Como puedes leer en el artículo hay una serie de pasos a llevar a cabo. El primero de ellos es que te reúnas con el tutor/a para plantearle la situación. Si con ello no baja el nivel de trabajo para casa plantéalo a través del Equipo Directivo del Centro con un escrito. En caso de no encontrar respuesta tienes la posibilidad de acudir al Inspector/a de tu zona.
Si tienes dudas te recomiendo que te pongas en contacto con la Red por los Derechos Educativos de los Niños a través de Facebook en este enlacehpttp://www.facebook.com/derechoseducativos
Mucho ánimo y fuerza para luchar por los derechos de tu hijo y de vuestra autonomía familiar.

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