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Beneficios del porteo para los padres

“Se va a acostumbrar”, esa es la frase que me dijo un hombre hace poco al ver al bebé metido en la bandolera. Me lo dijo con una sonrisa y usando un tono de advertencia, como a madre primeriza e inexperta. Esto revela cuántas veces nos metemos en la vida de otras personas, sin conocerlas de nada ni conocer sus circunstancias, y digo esto porque ya es el tercer hijo que crío cargándolo en la bandolera. Es curioso cómo muchas personas se siente en la libertad de darte recomendaciones cuando se trata de cuestiones relacionadas con los bebés o niños pequeños. Sin embargo, se vería de muy mala educación que yo le dijera a un fumador: “está usted estropeando sus pulmones y puede desarrollar una enfermedad grave si continúa fumando”.

Cuando empecé a portear a mi hija mayor lo hice pensando en los beneficios que tenía para ella. Poco a poco he ido siendo consciente de las ventajas que tiene para mí, y que van aumentando a medida que crece la familia y que nuestra responsabilidad como padres aumenta en tareas y dedicación. Los enumero:

  • la compra: todas las semanas hago un día de compra semanal con el bebé en la bandolera o el fular, lo que me permite adquirir todos los productos que necesito de una vez. Si tuviera que llevar al niño en cochecito tendría que parar cada pocos minutos para atenderlo, llevar una cesta al mismo tiempo; y acabaría cogiéndolo en brazos cuando se pusiera a llorar cansado del cachivache, con lo que ya tendría un brazo ocupado y poco margen para moverme, me llevaría menos productos a casa y tendría que volver a comprar varias veces
  • las excursiones: cargarlo le da mucha tranquilidad porque se siente seguro y tiene todo el contacto físico que necesita, así podemos hacer excursiones, marchas, viajes, visitar museos, incluso algún espectáculo
  • manos libres: en casa, al salir a jugar con mis hijas mayores, al ordenador… tengo las manos libres. Y todos los lugares inaccesibles con carrito son coser y cantar, ya que el niño es parte de ti y va contigo a cualquier lugar
  • refuerzo del vínculo: aumenta el vínculo con él, ya que el contacto físico, las sonrisas, sonidos, olores… lo disfrutamos los dos.La lejanía de un carrito lleva a experimentar en ciertos momentos desasosiego e impaciencia por esa personita que interrumpe cada pocos minutos mi actividad con sus protestas o llantos
  • saber lo que necesita rápidamente: es fácil detectar sus necesidades y atenderlas enseguida, con lo cual el bebé está tranquilo y yo puedo hacer mis tareas con calma. Esto procura un sentimiento de efectividad y utilidad como madre
  • duerme rápido: el contacto físico le da sosiego y duerme rápidamente cuando tiene sueño, lo que no suele ocurrir con un carrito, teniendo que dedicar en ocasiones 30 minutos o más de paseo para que se duerma; con el porteo no tengo que dedicar un tiempo exclusivo para que se duerma ya que ocurre mientras cocino, paseo, compro…
  • lactar con discreción: cuando el bebé necesita calmar su hambre o su sed puedo darle de mamar con discreción en cualquier lugar y momento

Falsos mitos y creencias sobre el porteo:

  • se va a acostumbrar: responder a las necesidades del bebé no es acostumbrarlo mal sino todo lo contrario, será feliz y podrá crecer con curiosidad y sintiéndose seguro
  • te daña la espalda: cuando he tenido problemas de dolor en la espalda porteando ha sido por malas posturas mías (corregibles), por usar un portabebés poco adecuado al bebé o a mí (ahora mismo hay muchos tipos de portabebés entre los que elegir) o por cargarlo demasiado tiempo (esto se subsana turnando el porteo con otro adulto)

(Imagen International Babywearing 2011)

  • el niño va a coger frío: si hace frío es suficiente con abrigarlo bien, al estar en contacto con mi cuerpo le transmito mi calor, de hecho suele ir menos abrigado que yo (excepto en los tres meses de invierno) porque mi calor le hace sudar si le pongo demasiadas prendas. En cualquier caso hay soluciones para portear en zonas muy frías

    (Foto dormirsinllorar.com)

 

  • no es bueno para su espalda: la postura natural de un bebé hasta que empieza a sentarse es en arco  y no recta, por lo que la postura que adoptan en los portabebés es la ideal para su desarrollo postural

(Imagen Red Canguro)

  • el bebé está incómodo: si el portabebés es el adecuado para su tamaño y está bien colocado él mismo transmitirá sus sensaciones: si no llora, está tranquilo y se duerme cuando tiene sueño mientras es porteado es que está en el lugar idóneo

Así que anímate a portear, los beneficios son múltiples para bebé y adulto y con un poco de práctica se aprende a colocar al niño y el portabebé, tal y como aprendiste a abrir y cerrar el carrito, quitarle y ponerle la funda o el plástico para la lluvia.

En España la Red Canguro ofrece amplia información y asesoramiento sobre los portabebés más adecuados, porque algunos de los que se venden como portabebés seguros y ergonómicos no lo son.

Además muchas asociaciones de crianza en todo el territorio español también te informan e incluso te prestan un portabebés para que vayas probando y encuentres el que mejor os va.

Anímate y disfruta de la crianza de tu hijo, olvida falsos mitos y lo que puedan pensar otros. Merece la pena.

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David - Como en todo, hay infinitud de teorías.

Emy Pikler estudió el desarrollo motor de los niños y acabó concluyendo que no era conveniente para el desarrollo integral (incluyendo lo emocional) del bebé mantenerlo en posturas que no pueda adquirir de manera autónoma. En el Instituto Loczy son testigos de niños que con dos años y 7 meses andan autónomamente en bicicleta. Simplemente se lo han propuesto por ver a otros y los adultos les han facilitado el aprendizaje autónomo (no subiéndoles a la bicicleta sino proporcionándoles una bici sin pedales). Defienden de la misma manera que subir a un columpio a un niño es hacerlo dependiente del adulto, que tiene que ser el propio niño el que alcance la altura por sus propios medios siempre con la supervisión del adulto. De esta manera se logran aprendizajes radicalmente distintos que si es el adulto el que lo sitúa en el columpio.

Otras teorías citan el origen del porteo en las culturas agrícolas en las que para ir a trabajar al campo era necesario llevar al bebé consigo. Dicen, por tanto, que portear al “nene” no es adecuado.

Por mi parte, más contento que nadie, seguiré porteando al pitufo con nuestro fular admirando cuanto admira y descansando cuando descansa escuchando mi corazón. También procuraré, siempre que sea posible, que se desarrolle autonomamente.

Un abrazo fuerte para tooooda la familia… 😉

pilar - David, ¡qué sorpresa leerte en el blog! Y más aún saber que ya tenéis un bebé. Muchas felicidades. Gracias por tu aportación, el tema de la autonomía en el desarrollo motor es muy interesante, el planteamiento de E. Pikler vale para dejar que los niños descubran cuando les llegue el momento sin hacérselo todo. Sin embargo, si no se portea a un bebé ¿cuál es la alternativa? Yo también seguiré porteando al pequeño 😉 Besos mil.

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