Crianza en Familia » Blog

Masthead header

Comunicación entre padres e hijos: sin chantajes, sermones ni etiquetas

Para todos los miembros de un grupo humano (sea una familia, un grupo-clase, un equipo deportivo…) es fundamental comunicarse de forma efectiva, es decir, de modo que los demás comprendan aquello que queremos transmitir y de modo que sintamos que nos escuchan.

Quizá en nuestra infancia crecimos sin sentirnos totalmente escuchados y vamos arrastrando esa carencia y tratando de suplirla con otras cosas. Incluso ahora podemos estar incapacitados para acoger a los niños como necesitan porque no hemos sanado esas heridas infantiles. Con lo que frecuentemente también los niños hoy tienen que relegar sus intentos de comunicarse, aprender a relativizar sus inquietudes y sentimientos.

Cuando se trata de bebés o niños muy pequeños nos “cuentan” a través de la comunicación no verbal principalmente y con sonidos. Después empiezan a balbucear algunas palabras y aquí podemos encontrarnos con dificultades porque pasar a la comunicación mediante palabras después de tanto tiempo haciéndolo con el llanto y los gestos suponen un periodo de transición y la necesidad de que los adultos lo acompañen en el nuevo reto de traducir sus sentimientos y necesidades en frases.

Y a partir de ahí la capacidad para comunicarse va creciendo al mismo ritmo que se sienten escuchados y que los que le rodean son un ejemplo para ellos. Por eso, si nosotros usamos los sermones, los prejuicios, los dobles sentidos, las etiquetas y las presiones ellos reproducirán este modo de comunicarse, y esto dificultará mucho que podamos entendernos. Ese estilo de comunicación marcará su crianza y su modo de relacionarse, la imagen que van creando de sí mismos y también, las ganas de seguir en contacto con sus padres en el futuro.

Subscribe to our mailing list

* indicates required Email * Nombre * Email Format html text

Your email is never published or shared. Required fields are marked *

*

*